(c) Lógica y prehistoria XXXVII

Los términos piedra en castellano, pierre en francés o petra en latín, no estarían relacionados con el sonido sino con la construcciones megalíticas. Pi y también pie, harían referencia a los cálculos matemáticos para levantar estructuras circulares o rectangulares. El término castellano añade dra, que en inglés es el verbo to draw, pronunciado [dro] deslizar, arrastrar y también dibujar. Pierre estaría relacionado con algún tipo de error de cálculo, pero en ninguno de los dos casos, nos encontraríamos en el período glaciar sino dentro de la cultura megalítica o el imperio griego. Roca, en inglés rock, tienen en común el sonido [ok]. El lenguaje escrito está originariamente relacionado con estructuras óseas y dentro de la cultura megalítica con las piedras y las inscripciones sobre ellas.

El hecho de crear palabras o sonidos con los huesos representa una relación entre la muerte y la naturaleza. El hombre formaba parte de la naturaleza y volvia a ella cuando moría. Los huesos era un nexo de unión entre el clan, el difunto y la naturaleza. El matriarcado creía en una relación de cooperación entre muertos y vivos. Los muertos permanecían y protegían el clan. Los difuntos en el patriarcado viajaban al otro mundo y puesto que era así, el último viaje tenía gran importancia. Una palabra como fur, piel en inglés se convirtiría en furnus, horno en latín, lo que da idea de la capacidad de las pieles de los animales glaciares para dar calor. Los primeros hornos construidos por el hombre tenían forma de volcán. El sustantivo orka, se denomina en latín canis marinus, perro del mar, de lo que se deduce que el homo sapiens había desarrolaldo una manera de proteger la fauna marina que le servía de alimento. No existía inicialmente un dios Neptuno pero sí posiblemente había una relación entre algunos animales y fenómenos atmosféricos marinos. Incluso el términos inglés fork, [fo:k] tenedor, tendría en la palabra ok, su origen.

Existían múltiples creencias y multitud de formas de nombrar el viento. De esta forma, el viento relacionado con las águilas, era durante el imperio romano llamado aquilo, de águila, aquila. Aquilo era el viento del norte. Si analizamos el sustantivo agua, no hallaremos una raíz glacial si exceptuamos aqua [akua] en latín. Lo sagrado, lo s acro, tiene su origen en el neolítico, al igual que el s acri ficio ritual relacionado con el culto a los dioses. Acros significa en griego alto. Es muy posible que los primeros cultivos se realizara en lugares altos para protegerlos de herbívoros salvajes. Las cuevas cristianas tenían, según los historiadores, un círculo central y dos espacios laterales. La Biblia recoge la petrificación de algunos moradores de las cuevas, como hijos de Abraham. Water, agua en inglés o Wasser, en alemán, han evolucionado hacia sonidos sin k. En sánscrito, agua es ap. Water y wasser fueron ambas palabras del bajo alemán y alto alemán. En todos los casos conservan el sonido de dos aa, a gu a, a qu a, [b a s a], excepto en inglés. Aa, es el nombre de una lava con elementos férricos en Hawai y también de corrientes de agua en Escandinavia. Es muy posible que la era glacial sea el origen de nuestra conducta o actividad sexual, relacionada con la vida. Si la era glacial no hubiera existido, la vida sexual del homo sapiens habría sido muy distinta. De hecho, el neolítico representa en algunos países una restricción a dicha actividad.

El fuego del latín igni, no pertenecería a la glaciación pero si el fokum, en latín cerca de la lumbre. Alumbrar pertenecería al matriarcado y el fuego al patriarcado. Ich pronunciado ig, y ego, de fuego, representan el yo en latín y yo alemán, dos sujetos linguísticos. La primera hacha que data de hace un millón y medio de años fue encontrada en los depósitos de cenizas volcánicas de un lago. Las hachas abbevillienses datan de hace medio millón de años, en el Mindel-Riss. Las acheulenses abarcan desde Mindel Riss al Riss Würm. En inglés y alemán hacha se escribe axe pronunciado [aks],en griego axine. Aguja en latín es acus [akus]. La k se transforma en g. El término biface da importancia a su bidimensionalidad. Las hachas de mano también se han denominado en inglés thunderstones, piedras del trueno. Su dimensión de reducido tamaño para un cro-magnon y su antiguedad obligan a pensar en amuletos o mapas hechos de piedra de valles glaciares u otras localizaciones montañosas. Esto significaría que el sentido de la orientación dentro de un paisaje constantemente helado fue casi nulo en el pasado.

Doy por finalizada esta entrada. 16/08/2019

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